Una de las preguntas que más veo es si resulta seguro caminar de noche desde la estación de Shinjuku hasta el hotel. La respuesta honesta suele ser que sí, pero esa respuesta no basta.
Esta nota empezó con una pregunta que veo repetirse entre viajeros. La respuesta es mía y nace de vivir en Tokio, no de una lista de resultados de búsqueda.
Shinjuku suele sentirse intenso antes que peligroso. El primer problema acostumbra a ser la confusión.
La estación forma parte del trayecto
Shinjuku no es un único punto sencillo en el mapa. La salida que elijas puede cambiar por completo el paseo. Guarda la entrada del hotel y la salida exacta antes de llegar. Las capturas de pantalla ayudan cuando la conexión va lenta y la maleta hace que cada giro equivocado pese más.
Para la primera noche prefiero una avenida iluminada a la ruta más corta. Unos minutos extra pueden facilitar mucho la orientación.
Que haya gente no significa que sea cómodo
La zona de Kabukicho casi nunca está desierta. Hay tiendas abiertas, restaurantes y mucha gente, pero también invitaciones insistentes y personas que intentan llevar clientes a bares o clubes.
No tienes que explicar nada ni ser amable. Sigue caminando, no acompañes a quien te capte en la calle y elige tú el establecimiento. Esta regla sencilla importa más que memorizar una lista de calles que evitar.
Tomar un taxi no es fracasar
Si llegas tarde, cansado, solo o cargado de equipaje, un taxi para un trayecto corto puede ser la decisión sensata. El viaje no se vuelve más auténtico por obligarte a superar una primera hora incómoda.
Después de dormir y ver el barrio de día, normalmente será mucho más fácil leer esas mismas calles.
El objetivo no es demostrar que puedes con Shinjuku, sino empezar Tokio con energía y atención suficientes para disfrutarlo.
